Las precipitaciones recientes trajeron un breve respiro para los equipos que combaten el fuego. Sin embargo, los focos activos siguen representando un desafío importante.

Las intensas tareas contra los incendios forestales en la cordillera de la provincia de Chubut continúan, a pesar de que las lluvias registradas apenas superaron los 5 mm y no alcanzaron para controlar el avance de las llamas. Brigadistas y medios aéreos mantienen un operativo extenso en zonas como el Parque Nacional Los Alerces y Villa Lago Rivadavia, mientras el pronóstico advierte condiciones que podrían favorecer el comportamiento extremo del fuego.

Las autoridades provinciales confirmaron que la poca agua caída produjo únicamente un alivio momentáneo y que factores como el viento, la baja humedad y las temperaturas siguen complicando la contención. Esto mantiene a los equipos en alerta máxima, adaptando estrategias constantemente para proteger tanto el personal como comunidades cercanas.

El despliegue de recursos incluye alrededor de 500 brigadistas, maquinarias pesadas y aeronaves que actúan en puntos críticos como Primera Cantera, Puerto Patriada, y sectores del Parque Nacional. Las jornadas intensas se caracterizan por la búsqueda y control de puntos calientes con líneas manuales, camiones cisterna y recorridas permanentes.

Pese a los esfuerzos, el fuego sigue activo en varias áreas de la cordillera y las condiciones climáticas de los próximos días serán determinantes para el avance de las labores de combate. El riesgo de reactivaciones y nuevos focos mantiene la situación tensa en un contexto donde la protección de ecosistemas valiosos y zonas turísticas es una prioridad.

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