La Junta Electoral partidaria exigió que cada respaldo incluya la impresión del pulgar derecho del afiliado. Sectores internos advierten que el nuevo requisito complica la competencia de cara a los comicios del 15 de marzo.
La renovación de autoridades del PJ neuquino sumó un requisito que alteró el tablero interno. Para oficializar listas ya no alcanza con la firma y la copia del DNI: ahora cada aval debe incorporar la huella digital del pulgar derecho del afiliado, tal como lo establece el formulario aprobado por la Junta Electoral.
La disposición se aplica en un contexto de plazos ajustados. Las candidaturas deben presentarse antes de la medianoche del 20 de febrero y las agrupaciones necesitan reunir el 3% del padrón partidario, alrededor de 600 adhesiones sobre unos 19.700 afiliados. Además, cada militante puede respaldar solo a una nómina, lo que obliga a un trabajo territorial más fino y presencial.
Desde la conducción sostienen que el mecanismo busca fortalecer la transparencia y evitar irregularidades en la validación de apoyos. Argumentan que la identificación biométrica aporta mayor certeza sobre la autenticidad de los avales y ordena el proceso electoral interno.
En cambio, sectores opositores dentro del partido interpretan la medida como un filtro que favorece a las estructuras con mayor despliegue territorial. Si bien 16 agrupaciones reservaron número y color a comienzos de febrero, la exigencia técnica podría incidir en cuántas listas logren finalmente competir en la elección prevista para el 15 de marzo.






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