Durante el primer fin de semana de septiembre, el país enfrentará un episodio meteorológico de consideración con la llegada de un frente frío procedente de la Antártida. El sistema permanecerá activo durante aproximadamente 72 horas, generando condiciones climáticas adversas que se propagarán desde el sur hacia el centro y norte del territorio.

Este fenómeno traerá aparejado un descenso crítico de las temperaturas, con mínimas que rondarán los -13 °C en las zonas más afectadas. La manifestación más severa incluirá heladas intensas y precipitaciones níveas que resultarán inusuales considerando el calendario estacional. Paralelamente, las ráfagas de viento constituirán otro factor de riesgo, alcanzando magnitudes de hasta 100 kilómetros por hora.

La inestabilidad atmosférica que caracterizará al frente frío promoverá la ocurrencia de lluvias distribuidas en diferentes regiones. La convergencia de estos elementos —bajas temperaturas, vientos severos y precipitaciones— configurará un escenario meteorológico complejo que demandará atención especial.

El avance del sistema climático seguirá una trayectoria desde la Patagonia hacia el norte, abarcando progresivamente las provincias ubicadas en la región central y luego las del norte nacional. Este desplazamiento gradual permitirá que diferentes zonas experimenten las condiciones adversas en tiempos sucesivos durante el período de 72 horas.

La población debe prepararse para enfrentar estas condiciones, tomando medidas preventivas respecto a estructuras que pudieran verse comprometidas por los vientos intensos y adoptando resguardos frente al frío extremo. Los productores agropecuarios deberán considerar el impacto potencial sobre sus actividades.

Imagen: Marc Thunis / Unsplash – Con informacion de La Nación

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