Con miras a la próxima campaña de vacunación contra la aftosa en 2027, el Gobierno oficializó una reglamentación que modifica el sistema actual. La normativa habilita a los productores ganaderos a contratar un veterinario privado acreditado para la aplicación de las vacunas en sus propiedades, otorgando mayor libertad de elección en esta materia.

Se trata de un cambio en la estructura operativa que reconoce a los productores como tomadores de decisión en la selección del profesional que supervisará uno de los procedimientos más delicados en materia de sanidad animal. El veterinario deberá contar con acreditación previa para desempeñar esta función.

Además de la flexibilización en la elección de prestadores, la reglamentación introduce exigencias más estrictas en otros aspectos. Los depósitos de refrigeración destinados al almacenamiento de vacunas deberán cumplir con requisitos específicos establecidos en la norma, asegurando que las instalaciones mantengan las condiciones necesarias para preservar la potencia del producto inmunológico.

El texto normativo también potencia los sistemas de control y seguimiento de la conservación vacunal. Se incorporan controles más exhaustivos para vigilar que la cadena de frío se mantenga ininterrumpidamente desde el depósito hasta el momento de la aplicación, evitando cualquier deterioro que comprometiera la efectividad inmunológica.

Esta reglamentación busca modernizar los protocolos sanitarios del sector al tiempo que eleva los estándares de calidad. El cronograma de implementación para 2027 proporciona un período de transición que permitirá a los productores adecuarse a los nuevos requisitos técnicos.

Imagen: Jeffer Berrire / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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